domingo, 11 de mayo de 2008

A un paso de crear el primer organismo vivo artificial

Craig Venter: 'Confiamos en crear la primera forma de vida artificial este año'

Craig Venter, el padre del primer genoma sintético, que ya se ha trasplantado a una célula bacteriana dando así el primer paso para crear nueva vida artificial, reconoció el pasado lunes que este tipo de avances «deben plantear un debate sobre si es o no razonable crear nuevas formas de vida».

Así, el científico --que anunció recientemente la obtención sintética del genoma de un ser vivo, la bacteria Micoplasma genitalium, como paso previo para crear vida en un laboratorio-- aseguró que "antes de realizar el primer experimento, abordamos diferentes preguntas éticas y la principal fue si era razonable crear nuevas formas de vida en un laboratorio". Venter comparó el genoma con el software de un ordenador y aseguró que tiene un número infinito de aplicaciones. Ahora, «estamos aprendiendo cómo desarrollar un nuevo software», dijo.

Venter realizó estas declaraciones tras recibir el Premio Cátedra Santiago Grisolía. Este galardón, que también se le ha otorgado al investigador Graham Collingridge, el pionero en el estudio del mecanismo de aprendizaje y memoria, ha sido librado por el profesor Santiago Grisolía y el vicepresidente del Consell, Vicente Rambla, en el Museo Príncipe Felipe de Valencia, en reconocimiento de la labor que los dos científicos han desempeñado en el ámbito de la biomedicina y la neurociencia, con avances que contienen un alto nivel científico y un elevado interés social.

El primer ser híbrido: Mycoplasma laboratorium

La revista Science publicó recientemente, el pasado mes de enero, en su edición digital, Science Press, un estudio a cargo de los científicos del Instituto J. Craig Venter, que han logrado sintetizar el genoma completo de una bacteria, lo que representa la penúltima etapa antes de la creación de un organismo vivo artificial. Los autores señalan que se trata de la mayor estructura de ADN fabricada por el hombre, lo que permite avanzar hacia el objetivo global de crear microorganismos sintéticos que podrían utilizarse en la producción de biocombustibles, la limpieza de los residuos tóxicos o la absorción de carbono y, en ultima instancia, abre el camino hacia la creación de seres vivos por el hombre.

Los investigadores han reconstruido los genes de la bacteria Mycoplasma genitalium, consiguiendo un híbrido (mitad natural, mitad sintético) que han bautizado como Mycoplasma laboratorium. "Hemos demostrado que es posible crear artificialmente grandes genomas y ajustar su tamaño, lo que abre la vía a importantes aplicaciones potenciales como la producción de biocarburantes y el tratamiento biológico de desechos tóxicos", ha explicado uno de los autores del estudio, Hamilton Smith.

Esta investigación "representa la segunda de tres etapas en la creación de un organismo vivo enteramente artificial", ha abundado Dan Gibson, el autor principal del estudio, en el que también participa el fundador del centro, Craig Venter, uno de los pioneros en biotecnología y premio Príncipe de Asturias en 2006.

La última etapa, en la que ya trabajan los investigadores del Instituto Venter, consiste en crear una célula artificial de bacteria, basada por completo en el genoma sintético de la Mycoplasma laboratorium que acaban de fabricar.

Megalómano controvertido o ¿un genio visionario?

Para sus muchos detractores, Craig Venter, un hombre de 61 años, es un megalómano resuelto a recrear la vida o al menos conseguir una patente de invención exclusiva en esa área.

Fundó The Institute for Genomic Research (TIGR) en 1992 y fue el presidente fundador de Celera Genomics, haciéndose famoso al arrancar su propio 'Proyecto Genoma Humano' en 1999, al margen del consorcio público, con propósitos comerciales y utilizando la técnica 'shotgun sequencing'.

Celera usó el ADN de cinco individuos diferentes para generar la secuencia del genoma humano; hay sospechas de que uno de los 5 individuos teóricamente anónimos del proyecto fue el mismo Venter.

A principios del 2002, Celera despidió de repente a Venter, después de quedar patente que vender los datos del genoma no sería rentable, mientras él hacía esfuerzos para oponerse a un cambio estratégico de dirección de la compañía.

Actualmente es el presidente del J. Craig Venter Institute, creado y fundado por el TIGR. En junio del 2005, cofundó Synthetic Genomics, una firma dedicada al uso de microorganismos modificados genéticamente para la producción de etanol e hidrógeno como combustibles alternativos.

En 2004 emprendió una nueva andadura, navegando alrededor del mundo con su yate de lujo Sorcerer II que considera una actualización de los grandes viajes científicos de los siglos XVIII y XIX a bordo del HMS Beagle y del HMS Challenger.

Estuvo capturando el ADN de los virus y bacterias y enviándolo para ser secuenciado y analizado. La esperanza es descubrir decenas, o incluso centenares de millones de genes nuevos, una inmensa cantidad de información sobre la biodiversidad de la Tierra. Asegura que de este modo será posible extrapolar estadísticamente la vida de la Tierra, poniendo todo lo que olvidó Darwin en contexto. Los microorganismos también pueden tener la clave para generar una casi infinita cantidad de energía, desarrollar poderosos fármacos y limpiar la contaminación producida por los humanos.

En Octubre de 2007, Craig Venter anunció haber conseguido crear un cromosoma artificial a partir de elementos químicos, como paso previo a la creación de la primera forma de vida artificial de la Tierra, hecho que ocurrirá según sus propias declaraciones este mismo año 2008.

Craig Venter, quiere crear la primera forma de vida artificial que pueda ser puesta al servicio de la humanidad.

Es innegable que estamos asistiendo al nacimiento de una nueva era con unas posibilidades que nunca antes habíamos alcanzado.

El siglo XXI puede ser considerado como el siglo de la Ingeniería Genética, pues podremos ver cómo lo que fueron los inicios en las postrimerías del siglo XX, la clonación genética, la secuenciación de ADN, la manipulación genética, se convertirá en la llave de nuestra vida gracias a la cual venceremos a muchas enfermedades que hoy nos preocupan, como el cáncer o la enfermedad de Alzheimer.

Podremos alimentar a la humanidad que se avecina, obtener fármacos y todo tipo de sustancias químicas que utilizamos en nuestra vida, o por qué no, prolongar nuestra vida y envejecer más tarde.

En poco tiempo habremos construido mapas completos de nuestros cromosomas, habremos fabricado animales cuyos órganos tendrán características humanas, bacterias que fabriquen nuestras medicinas por nosotros, animales y plantas que nos den de comer, habremos enseñado a nuestro cuerpo a luchar contra muchas enfermedades que hoy nos vencen y, en definitiva, habremos conseguido un poder que nunca antes habíamos tenido.

Este enorme poder tendrá que ser utilizado con enormes dosis de sentido común y control porque las posibilidades en sentido negativo son tantas como en sentido positivo; por esta razón asistimos hoy en día a un debate, a nivel mundial, sobre cómo se debe utilizar ese poder, sobre las cuestiones éticas de manipular a los seres vivos, y sobre las consecuencias de esa alteración de la naturaleza que aún no somos capaces ni siquiera de imaginar...

Fuente: www.ikerjimenez.com

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